El chico con un gran sentido del humor interior se despierta por la mañana. Madruga, pero sonriente, coge el metro para dirigirse a su lugar de trabajo. Cuando abre la puerta de la oficina, exclama ante sus compañeros: "menuda mierda volver a ver vuestras putas caras soñolientas, vaya una manera cruel de empezar la semana. Primero, Ana, la secre tonta del culo que estará aquí sólo por habérsela chupado al jefe. Luego Dani, mi compañero de proyecto, un inútil descerebrado que sólo hace que quejarse de su familia. Dani, deja de quejarte por una puta vez en tu vida, es evidente que tu mujer ya no te quiere y que estará pegándotela con el vecino, que tu hijo es un jodido drogadicto pelao de discoteca y tu hija es más puta que las gallinas. Ah, por cierto, pásame su móvil, que habiéndose follado ya a todo bicho viviente, me gustaría catarla yo también, jeje. Y Luis, el gracioso de turno, hazle un favor a la sociedad y cállate de una vez o ahórcate, que al único que le hacen gracia tus chistes es a ti, subnormaaaallll..."
Tras guardar unos instantes de silencio y ser observado detenidamente por sus compañeros de trabajo, atónitos, el chico con un gran sentido del humor interior exclama: "AAAAaaaahhhhhhh, era broma!! Qué bueno, eh?"
Desde ese día todos sus compañeros de trabajo le retiran la palabra y cuando pasan por la cocina de la oficina aprovechan para escupir en su comida.
Vale, ya tocaba aclarar el término. En realidad no es ese, es como una desviación, o llamémosle preferencia sexual, de algunos tíos, que fantasean y centran su excitación sexual en mujeres grandes. Digamos, su ideal de mujer es algún pollazo, tipo modelo o algo así, una tía buena, pero del tamaño de Godzilla. El término psicológico es Giganti-noseké, o algo así, pero pasé de buscarlo mejor.
Hace poco vi un documental sobre ello en la BBC. Aquí hay muchos programas que tratan el sexo de múltiples maneras, estos ingleses están más quemaos que la moto de un hyppie. Salían varias historias para tratar dicha "preferencia" en múltiples casos diferentes. La primera historia era una tía gorda, enorme, casi gigante, que decía que durante su infancia se había sentido muy mal por sentirse tan diferente al resto, etc, pero que ahora de mayor había conseguido aceptarse más a sí misma puesto que había conseguido sacarle partido a su condición. La tía era como una puta, más o menos, pero cuyos clientes eran los afectados por dicha particularidad sexual. Eran tíos que les gustaba que una gorda rolliza se les sentase encima, les pegara, les ahogara bajo sus grandes tetas... era un rollo tipo sadomaso, pero no tan violento, ni siquiera sexual, la dominación se basaba básicamente en el considerable tamaño de la tía y en soportar su peso.
Después salían dos historias más que me hicieron gracia especialmente. Iban sobre dos tíos cuya fantasía era una tía tipo Godzilla en toda regla, es decir, que destruyera cosas, una ciudad. El primer caso era un tío, de nuestra edad precisamente, inglés, que se sentía mal porque no encontraba ninguna película porno de su agrado. Molaba porque salían escenas del tío paseando por la playa con cara de triste, aire pensativo, con una música de fondo de esas tope de cutre, tipo "beeecccaaauusseeeee llllooooooveeeeee iiiissss theeee poowwwweeeeerrrrr...", como en las pelis de serie B o en los vigilantes de la playa cuando la tetona de turno dejaba al notas para luego volver y reconciliarse. Total, que el tío finalmente encontró su peli. Era una recreación MEGA-CUTRE de los viajes de Guilliverm (como sea, paso de buscarlo). Una rubia que era atada por unos tíos diminutos, que eran, no es que claramente, sino ERAN, muñecos, además estáticos completamente, como los guerrilleros esos que había antes de plástico pequeñitos, que el muñeco venía incrustado en un trozo de suelo del mismo material, quedando el conjunto homogéneo, para que se sostuviera en pie. La ataban, la tía iba corta de ropa, se desataba, se cabreaba y se ponía a pisar a los muñecos y a destruir su ciudad. La cámara era una videocámara, no muy profesional. El presupuesto, el de un fin de semana de priba. Molaban especialmente las escenas que la cámara adoptaba la primera persona del muñeco que iba a ser pisoteado, viendo la suela del zapato de la tía en zoom ampliado, la tía riendo, cruel y malvada. Por lo visto, para ese tío ese vídeo era lo máximo, que el tío se corría vivo, vaya.
Luego había otro tope de bueno también, que era un profesor de instituto alemán que se había casado con una jugadora y entrenadora de baloncesto, una tía que curiosamente era bastante maja, pero altísima, enorme. El tío la miraba con adoración (él era un auténtico retaco), y cuando salían a pasear el tío le hacía fotos desde el suelo, captando un punto de vista para acentuar y exagerar su altura. A menudo hacía ese tipo de trucos con otros elementos, como un árbol o un edificio, para que la tía pareciera más grande que ellos. Pero lo mejor era que el tío tenía en su casa una habitación reservada para sus fantasías sexuales. En ella, el tío se pasaba unas dos semanas al mes, construyendo una maqueta de una ciudad entera, con sus plazas, sus casas, sus edificios, etc, tope de currao, tipo bricolage de experto, con su pegamento sintético especial, sus máquinas de taladrar, etc. No en vano, el tío decía que se gastaba más de la mitad de su sueldo en dicha actividad. Cuando por fin la terminaba, hacía vestirse a la mujer de una forma sensual, con un traje de noche o algo así y, cámara de vídeo en mano, le hacía romper toda la maqueta, de varios metros cuadrados, a su mujer. “Rompe la torre del reloj, cariño, písala con cara de mala leche”, “Siéntate encima de la granja”, “Oh, sí, qué bien lo haces mi amor”. La tía se cargaba en media hora el trabajo de dos semanas. Y cuando lo destrozaba todo, el tío lo limpiaba y volvía a empezar con el trabajo, al mes siguiente, para engordar su particular videoteca. “Estoy muy contenta de poder hacer feliz a mi marido”, decía ella.
Para acabar con el listado de freakis, recuerdo a otro tío, un pequeñajo y gordito, que organizaba quedadas con gordas. O sea, inmensas bolas de grasa y altísimas, moles de tías. Este tipo, básicamente, disfrutaba sólo sintiendo el placer de soportar el todo el peso de la gorda en su cuerpo. La tía se le sentaba en la cara, en la espalda o en el vientre, y le decía chorradas como “te gusta, eh?”. O bien se ponía a caminar por su cuerpo, desde los pies a la cabeza, con zapatos de aguja (bueno, para la cabeza que quitaba los zapatos, tenía esa delicadeza). Recuerdo una imagen que me impresionó mogollón, el tío estaba tumbado en unas escaleras, con la cabeza en la parte más elevada, apoyada en un escalón. La tía le hacía el numerito de “pasear” por su cuerpo, pero imagináos lo que debe ser aguantar com 150 kilos, con los filos de los escalones clavándose en la parte posterior de tu cuerpo, y los tacones de aguja de la gorda en la otra. “ooooooohhhhhh, mmmyyyy gooooooodddddddd”, decía el tío en gestos de claro dolor, y la tía reía. Finalmente ella, después de recorrer su cuerpo, llegaba a la cara. Se quitaba los zapatos y sostenía todo su peso sobre ella, con sendos pies encima. El tío estaba completamente morado, gritando y palmeando el suelo, me recordaba a los jugadores de Pressing Catch. Pensaba que le iba a estallar la cabeza como un tomate. “Me encanta quedar con (el nombre de la chica), lo hace muy bien... - ... es una sensación muy liberadora, me siento como un niño, con esa inociencia... - ...creo que es el único momento en el que me siento yo mismo”, comentaba el tío cuando acababa el rollo, todo morado.
Ah, para terminar, una cosa que me moló mogollón, aunque ya no iba tanto del palo ese. Salía una tía rubia, con aspecto juvenil, muy mona, vestida de cheer-leader, pegándole una somanta de palos a un tío, que estaba en calzoncillos, estirado en el suelo, gritando de dolor. No sé cual de los dos disfrutaba más, porque la tía realmente le ponía entusiasmo. Le pegaba cada patada en las costillas al tío que me dolían hasta a mí, sonaba hueco. Luego, eso era un puntazo, se alejaba, tomaba carrerilla, venía corriendo follada hacia el tío, y un metro antes la tía pegaba un bote y aterrizaba violentamente con los dos pies sobre el tórax del tío, con todo el peso de su cuerpo y con toda su mala leche. La tía, vestida de animadora, rostro angelical y rubita, ponía una cara de perversa y de satisfacción que era la leche. Si le hubieran estado dando por culo, esa cara me habría puesto mogollón.
Pero no, simplemente le estaba pegando la paliza de su vida a un pobre tío en calzoncillos estirado en el suelo.
Ya se acerca la fecha de este partido, que este año tendrá más morbo si cabe por dos motivos: porque el Barça parece que está en plenas facultades y el Madrid, como hace dos años, cuando gana es por suerte o porque marca un gol Ronaldo; y porque con el tema del Estatuto, el partido va a adoptar unos interesantes matices políticos que harán que el recibimiento del Barça por parte de la grada sea más hostil si cabe.
Aunque no quería hablar de esto, sino de lo curioso que a veces resulta la prepotencia del Real Madrid, su centralismo tan cazurro que les hace estar ciegos ante todo lo que no sea su estatus de ellos como "equipo de España". Pongo algunos ejemplos:
-El Barça ya lleva tiempo jugando muy bien, pero desde la prensa centralista (sobre todo el As, no sé si os habéis parado a leerlo alguna vez, pero es alucinante la visión marciana de la realidad que tiene esta gente) el Barça no es más que un equipo mediocre, un segundón al lado del Madrid. Si el Barça gana la liga es sin duda porque los árbitros le han ayudado (tiene huevos que el Madrid se queje de esto) o porque el Madrid está mal, la liga está floja y entonces la gana el menos malo.
-Cualquier jugador del Madrid es ridículamente sobrevalorado, y al revés con los del Barça. Cuando Deco fue fichado por el Barça el año pasado (venía de ganar la copa de Europa con el Oporto y de ser finalista con Portugal en la Eurocopa), leí por parte de los madridistas cosas como que era un jugador mediocre, que no era "mediático", que era del montón, algo de lo que obviamente se olvidaron a medida que Deco demostraba lo que era; de Etoo se decía lo mismo, que eran las sobras del Madrid, que era mediocre, etc. Se han tenido que tragar sus palabras. Sin embargo, es para troncharse lo que sucede con su nuevo fichaje: Robinho. Antes de venir, cuando ni Dios lo conocía, era el heredero de Pelé, el jugador del nuevo siglo, era la puta hostia. Jugó 20 minutos contra el Cádiz en los que hizo un sombrero y dos bicicletas... y ya era la reencarnación de Maradona e incluso se hacían encuestas para ver si era mejor que Ronaldinho... Con el paso de los partidos nuevamente han tenido que tragarse sus palabras, porque Robinho, aparte de tener cara de sapo, se pasa la primera parte haciendo bicicletas pero sin regatear a nadie, y la segunda ya directamente desaparece. Entonces se reabre el debate, pero las justificaciones de la prensa de Madrid son éstas: "Es que necesita tiempo de adaptación"; "Es que el fútbol de allí es distinto"; ¿en qué quedamos, no era este jugador la puta repera? Y basta con que marque un gol (jugando en la delantera, alguno marcará de vez en cuando) para que vuelva a ser el heredero de Pelé, el mejor jugador brasileño, etc. Es de risa.
En fin, ¿qué puede esperarse del entorno de un equipo que se autodenomina "el mejor equipo del mundo"? En definitiva es un equipo sin futuro, plagado de viejos multimillonarios sin ambiciones más allá de lucir bien la camiseta de Dolce Gabanna, sin un sistema de juego definido... Y sus seguidores son una clara muestra del sentimiento patriótico español que tanto da el coñazo de un tiempo a esta parte: cazurro, centralista, incapaz de ver dos pasos más allá de sí mismo, intolerante... patético. Me haría muy feliz que el Barça les hiciera tragarse todo esto cascándole cinco golitos en su campo (bueno, o al menos tres).
Buddy
Buenas. He decidido estrenarme finalmente. Y lo voy a hacer haciendo alusión al otro día en casa, que me quedé solo. Eso tampoco es mucho, pero teniendo en cuenta que comparto piso con otras 6 personas, la verdad es que no se dan muchas oportunidades para ello. De modo que, qué hice? Pues eso, ponerme una peli porno. Ni siquiera me apetecía realmente, pero era más quizá por el morbo, por saber que no habían muchas oportunidades para hacerlo, como cuando eres adolescente y se van tus padres a hacer un recado y aprovechas para hacer cosas del estilo.
La peli era de Private, según los entendidos (y no miro a nadie), de las de calidazzz. Habían un par de tíos que me sonaban, y eso que yo no he visto muchas, básicamente las del plus, y es que parece que no hay demasiada variedad en esto de los actores porno masculinos, debe ser difícil encontrar a un tío que tenga un pollón del 15 y que esté siempre listo para tirarse a cualquier cosa en cualquier momento. Por cierto, cómo han cambiado los tiempos en los que miraba el porno codificado, con las rayas y la voz distorsionada, preguntándome si aquéllo era un culo, unas tetas o qué diantres, observando unos minutos la escena para luego comprender "ah, vale, se la está comiendo"...
Y es que, realmente, no sé por qué veo pelis porno, aunque no lo haga nada frecuentemente, porque la verdad es que siempre es lo mismo. O sea, SIEMPRE. La escena empieza, casi siempre, los dos besándose, pero de una forma peculiar, casi nunca cierran las bocas, simplemente ambos sacan la lengua y se rozan mutuamente, no la introducen en la boca del otro, como suele ocurrir. Después se meten mano y se rozan intercambiando gestos y gemidos de placer, cosa que pretende resultar excitante como prolegómeno para lo que se avecina, pero que casi siempre resulta bastante cutre. El siguiente corte suele ser, casi siempre, la tía ya directamente comiéndole la polla, y ambos desvestidos. Para qué gastar metraje en verles quitarles la ropa? Aunque eso es mejor que en algunas, donde el tío permanece completamente vestido durante todo el tiempo, con camisa y corbata incluída, únicamente la bragueta bajada y porque resulta estrictamente necesario. Y bueno, después, ala, a follar se ha dicho, en varias posiciones, casi siempre las mismas. Alguna vez el tío, antes de eso, le corresponde a la chica oralmnente, pero no muy a menudo. Por otra parte, es curioso que eso me excita mucho hacerlo en la vida real, pero en una peli porno no me pone nada. Como colofón y para concluir el acto (homenaje a Buddy), el tío se corre en alguna parte del cuerpo de la chica, normalmente en la cara, ella con la boca abierta, pretendiendo parecer sedienta de su sustancia. Además mola porque la tía va gimiendo mientras espera que el tío se corra, lo cual queda tope de falso, porque a veces gime más incluso que cuando le están dando por el culo.
Hubieron varias cosas que me llamaron la atención de la peli. El título era Men at work, y creo que era bastante mala. El subtítulo decía "si llaman a tu puerta para arreglarte algo les dejarás pasar, aunque ellos siempre prefieren usar la puerta de atrás", o algo así. Y, desde luego, sí lo preferían. Había cierta obsesión con el culo durante toda la película. Estaban claramente más interesados en dicho agujero que en el otro. A mí ciertamente me suele excitar bastante lo anal, pero tampoco me gusta tan insistentemente. Además, fue la primera peli que vi como dos tíos introducían sus respectivas pollas por el culo de la chica, gesto (o mejor dicho debiera decir "gesta") conocido por "doble anal". Por otra parte, en casi todas las escenas los tíos en un momento determinado paraban de empujar y le abrían el culo a la chica, y la cámara hacía un zoom para no perder detalle del plano. Me pregunto si eso le parecerá excitante a alguien. O sea, no sé qué querrán ver dentro del culo de ella, porque con el esfuerzo que le ponen a la labor parece que hayan perdido algo dentro y lo estén buscando.
Otra cosa que me hizo gracia es que a menudo las escupen. Al principio pensé que era simplemente para lubricar, pero luego me di cuenta que también las escupían en la cara, incluso les obligaban a abrir la boca para escupirles dentro. La tía, por supuesto, encantada de la vida, vamos, excitada al máximo por semejante acto tan sensual y erótico. Supongo que se trata de humillarla, que la gente se excite con ello. Pero bueno, puestos a hacer eso, yo propondría a los señores de Private que utilicen métodos más creativos y variopintos, no sé, como que mientras se la están chupando, los tíos se saquen una burilla y se la peguen en la frente de la tía. O que saquen una pizarrita con una ecuación de segundo grado y que las tías intenten resolverla. O que intenten aparcarles el coche. O puestos a escupir, si eso es lo más de lo más, que tiren un buen pollo, con sustancia, GGRRRHHHHPPPFFFF... FFFUUUUUPPPPBBBB, y que apunten al ojo, qué coño de la boca, que en ojo jode más.
Yo para eso soy muy pijo. Una de las cosas por las que no me gustó la peli era que estaba orientada a escenas, sin ningún argumento, era simplemente sexo gratuito y sin excusa, gente follando. Eso no me suele gustar. Yo necesito del suficiente argumento para ponerme en situación, incluso para que me hagan sufrir en cierto modo, como que a medida que avanza el diálogo o la escena no sexual me esté cagando en todo para que empiece ya lo bueno. Por otra parte, también necesito de un argumento para, de alguna manera, verme identificado con la escena. Es decir, me resulta más excitante, de algún modo, cuanto más me puedo identificar, es decir, si pienso que eso me puede pasar a mí, si yo podría ser el tío si tuviese ese inmenso rabo. De ahí que, por ejemplo, no me gustan las películas que están basadas en otro contexto histórico o escenas en exteriores, porque las veo un poco irreales, o que simplemente yo no me atrevería a ponerme a follar en medio de la piscina con gente bañándose, por ejemplo.
En mi escena ideal, se debe ver cómo ambos se quitan la ropa, nada de pasar directamente al desnudo. De hecho, preferiría que la chica no se quedara completamente desnuda, sino que mantuviera algo puesto, como la falda, o quizá una camisa, pero que enseñe bien las tetas. Si no las va a enseñar, que se lo quite todo. Me suele gustar también cuando está envuelta en la escena más de una pareja, de modo que puedes ir cambiando, e igual te gusta más una chica pero prefieres la postura de la otra pareja, y así. También me gusta que griten, aunque como casi siempre suelo tener el volumen muy bajo, no lo puedo disfrutar como debiera. También le deben dar por culo a cuatro patas, como debe ser, y el tío tiene que ir a reventarla, a muerte, con emvestidas contundentes y violentas, rápidas, PERO, se tiene que ver la cara de placer (o supuesto) de la chica, si no, no lo encuentro tan excitante. Y también deberían verse las tetas de la chica moverse rítmicamente con los meneos, unas tetas grandes.
Realmente, no sé por qué veo estas pelis, ver una y es verlas todas. Pero bueno, uno tiene sus necesidades y cualquier excusa es buena.
Hace poco pude contemplar esta imagen. Me parece realmente graciosa.

Esta fotografía de este viejo necio me parece la perfecta expresión de la idea de España que algunos se han apropiado. Una España inculta, intolerante, centralista, que vive más de la emoción que de la razón. La España a la que apela el PP con sus manipulaciones y mentiras para ganar más votos a costa del anticatalanismo.
Quieren que seamos españoles, pero tal y como entienden ellos el ser españoles. Nunca me he caracterizado por mis ideas nacionalistas, pero este tipo de injusticias y mentiras malintencionadas me ofenden como catalán y me hacen caer hacia el extremo. Hoy día, prefiero ser sólo catalán a ser ese tipo de español que es el viejo de la foto.
(Escribo esto en espera de que nuestro amigo Bofifa se estrene en el blog.)
Buddy
Ayer estuve cenando en casa de mi hermana junto con una pareja de japoneses amigos suyos. Hablando de las diferencias de costumbres entre los japos y los apañoles me resultó curiosa una cosa que dijo la chica japonesa sobre la actitud que uno debe adoptar en la vida, sobre todo en cuestión de trabajo. Esta chica dijo que en Japón uno no puede "venderse", es decir, no puede ir de guays y decir que sabe un montón y que es el mejor candidato; allí en Japón uno debe adoptar una actitud humilde. Aquí, en cambio, uno está OBLIGADO a venderse, aunque sea de una forma sutil. En el fondo venderse o no venderse es lo mismo porque 1) si te "vendes" el que te "compra" sabe que vas a exagerar y 2) si no te vendes y vas de humilde el que te compra sabe que estás siendo modesto. Así que, total, todo son mentiras, unos por pasarse de listos y otros por pasarse de humildes. Lo importante es saber qué tipo de "mentira" se estila dependiendo del país en que te encuentres, para no quedar mal o malinterpretar al que "actúa". Es curioso...
Creo que somos un poco sádicos y, al menos a mí, en periodos de tristeza como el que paso ahora mismo, me gusta rebozarme en mis miserias y, para ello, nada mejor que escuchar un disco deprimente. Me refiero a esa clase de discos que si estás contento, te ponen triste, si estás triste, entras en depresión, si estás deprimido, te entran ganas de pegarte un tiro y si ya te encuentras a punto de hacerlo, prefieres arrojarte a la autopista desde un coche en marcha y que un trailer de ocho vagones te pase por encima.
Considero que el genio de hacer discos terriblemente duros es Eliott Smith. Sus canciones son bastante pop, pero encierran una melancolía intensa, que consigue calarte en un bajo momento. No era un tipo muy alegre, de hecho se suicidó hace un par de años por la vía rápida, ya que él solito se clavó un cuchillo de cocina en el corazón. Cualquiera de sus discos es bueno, creo que mi favorito es Either/Or. Su último disco, póstumo, está lleno de referencias a su propio suicidio.
También me deprime la música de Spain, especialmente su disco She Haunts My Dreams. Es música de un tío enamorado de una chica que pasa de él. Me encanta cómo mediante la música se puede hacer tan trágico y hermoso ese sentimiento de impotencia. Igual de bueno es Eels, tipo con una terrible experiencia familiar, ya que murieron, con muy poca separación temporal, su padre, su madre (en ambos casos, cáncer) y su hermana (suicidio). Su disco Electro-shock blues es terrible, no es conveniente escucharlo estando triste porque si no a veces es muy difícil contener las lágrimas.
Os animo a que pongáis vuestros discos depresivos favoritos.
Buddy
Bueno, lo prometido es deuda. He aquí algunos de los cromos que aparecen en una de las pocas colecciones que completé de pequeño, y sin duda la única -junto con otra, Caricaturas 22- que conseguí mediante el paciente cambio de los repetidos. Se titula Monstruos, y en ninguna parte figuran editorial o algún tipo de información al respecto. Esta colección encendió mi imaginación hasta los límites más insospechados, para mí era todo un tesoro personal. Lamentablemente, se perdió en el paso de los años. He conseguido recuperarla gracias a una página web de coleccionismo, y muy bien de precio: completa y en perfecto estado, 35 euros. He visto que se vende esta misma colección con cromos que faltan a precios que oscilan sobre los 40 euros, e incluso un sitio web en el que se vende la colección por completa por 120 euros.
Así que en estos días que me siento muy chafado y triste -ya sabéis por qué-, al menos me considero afortunado en este aspecto. ¡He conseguido uno de los tesoros de mi infancia!
Ésta es la portada:

Éste es el hombre que se comía a sí mismo -bueno, sólo los brazos:

¿Os habéis fijado en la cara de mala hostia de este osito vudú?

¡Y éste es de mis favoritos! Me encanta ese color azul cielo con esa camiseta roja con el rayo. Lo encuentro una imagen muy pop.

¿Os imagináis una escena así en un álbum de hoy día?

En fin, que otro día ya os hablaré de los textos que acompañan a estas ilustraciones, que son incluso mejores. Fliparéis. ¿No os acordáis vosotros de cuando coleccionabais cromos? ¿O de vuestras colecciones favoritas?
Buddy